Entrevistas

A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de entrevistar a personajes de gran interés para los amantes de las muñecas y los juguetes, aquí las expongo para que las podáis ver siempre que lo deseéis. ¡Todo un lujo!

Índice:


- Entrevista a Vicente Valdés de "Muñecas Alfonso".

- Libros de Famosa. Autora Salud Amores.
- Libro de Florido. Autora Carmen López de Lerma.
- Una tienda de ensueño. Reapertura de "Casa Escudero Almacén de La Mancha". 




Mini libro de "Muñecas Alfonso"
Hoy es un gran día, porque vamos a ver  el mundo de las muñecas a través  de los ojos del propio fabricante,  y no,  desde el punto de vista de un coleccionista. Desde aquí,  nuestro profundo agradecimiento a Inés Pastor (hija de Don Alfonso, creador de la empresa) y  a su marido, Vicente Valdés, que trabajaron  durante quince años en “Muñecas Alfonso” (ella como diseñadora de los vestidos  y él como encargado), hasta que en 1983-84  se independizan y ponen una empresa de confección de vestidos de comunión para niñas.  

Desde aquí, mi más profundo agradecimiento a Vicente Valdés  Vidal y familia Pastor Juan, por habernos permitido conocer cómo es una fábrica de muñecas, y haber tenido el  inmenso honor, de saber un poquito más de su creadores, Don Alfonso Pastor  Sempere y  Doña María Juan Calvo. 


¡Un bonito sueño se puede hacer realidad!!!



¡Una preciosa foto familiar!  María, Alfonso, Inés y Vicente





Comencemos:


Muñecas Alfonso empieza su andadura en 1953 hasta 1989 en que se cierra.



Año 1957. Feria en Casablanca.




¿Quién fue el fundador de Muñecas Alfonso y cómo fueron sus primeros pasos?


Los fundadores de la empresa son el matrimonio formado por Alfonso Pastor Sempere (Onil 1924-Benejama  2004) y María Juan Calvo (Onil 1925-Benejama 2011).
Don Alfonso  (sobrino por parte de madre, de Ramón Sempere,  presidente de Famosa)  trabajaba en la fábrica de muñecas que tenía su padre y el hermano de éste, “Muñecas Pastor”.   Pero además, por su cuenta,  hacía voces y ojos para muñecas, que vendía sobre todo a fabricantes de Madrid. Al fallecer su padre en 1949, la empresa pasó a ser dirigida por su tío.
Si en algo destacaba Don Alfonso, era por su gran ingenio creativo en la fabricación de artilugios novedosos en esa época, que facilitaban cualquier tarea que se propusiese. Con lo cual, cuando a finales de 1952, le informan que en Benejama se traspasaba una fábrica de muñecas, propiedad de Vicente Valdés (curiosamente, del abuelo de nuestro entrevistado), decide independizarse y  dirigir su propia  empresa junto a su mujer.
Ya en 1953 tiene preparado un pequeño muestrario de seis muñecas de 50cms, las cuales podían ser andadoras o no, y  cuyos precios oscilaban desde 68 pesetas las más económicas, a las más caras de 90, siendo el modelo andador, 10ptas más caro, que el que no llevaba mecanismo alguno. Estaban hechas de papel y escayola, con peluca de tibet fino lavable, ojos durmientes y voz mamá.
En 1954 amplía el muestrario a 12 muñecas en dos tamaños distintos.  De dichas muñecas se ofrecía una versión más económica  con ojos fijos de cristal, peluca de tibet pegada, voz llorón, cuerpo  desnudo y caja de cartón gris.
El proceso de estas primeras muñecas era muy artesanal, se picaba el papel usado (algunos procedentes de sacos de cemento), y posteriormente, cartón rugoso (como el utilizado en los envases de los huevos),  se mojaba presionándolo en los moldes de hierro que anteriormente de llevarlos a la fundición se habían realizado en escayola, se juntaban las dos piezas, se pegaban  y se encolaban. Posteriormente, se empastaban y lijaban, finalizando  con pintura a pistola. 


                      

Las pelucas eran de pelo tipo Tibet (procedente de unas cabras del Tibet) y se pegaban en la cabeza. Solían comprarse hechas en Madrid y Barcelona, si bien durante varios años se utilizó cáñamo de Redovan que teñían en Alcoy en color castaño y negro, e incluso, esparto. También, se implantaron algunas de pelo natural.

Los maravillosos vestidos eran diseñados por su mujer, María.

Como en los primeros años el embalaje exterior era muy caro y se cargaba en factura, algunos distribuidores los devolvían para volverlos a utilizar y se les abonaba.

De 1953 hasta 1957 las muñecas más vendidas eran las andadoras manuales.

Este procedimiento requería mucha mano de obra, lo que conllevaba, un precio alto de costo y venta al público. Este tipo de muñeca estaba al alcance de una minoría.



Muñecas de Finales de los 50 de cartón piedra.

1958. Modelo  252 Cóctel.  Precio 165 Ptas.

1958. Modelo 233.  Ref. Carioca. Precio 130 Ptas.


1958. Modelo 55. Ref. Sissí. Precio 200 Ptas.



¿Por qué se puso el nombre comercial de “Muñecas Alfonso”?


Fue iniciativa del representante de Valencia, Sr. Barceló,  pues en esos momentos había una fábrica de lejías que se llamaba “Alfonso” y hacía mucha publicidad. De esa manera, al elegir ese nombre, a los futuros clientes ya les sonaba de antemano y se obtenía publicidad gratuita. Otras fábricas de muñecas optaron  por siglas con los apellidos o nombres de sus fundadores como Toyse (Tortosa, Yañez y Sempere), Vicma (Vicente, Cándido y Manolo),  Jesmar (Jesús y María), etc.

¿Por qué 1959 fue una fecha para no olvidar jamás?
El gran avance de 1959 marcó, un antes y un después, en la fabricación de muñecas, porque se pasó del cartón al plástico con la implantación de las máquinas de soplar plástico, que permitieron hacerlas más asequibles y abarcar más público infantil.

¿Cuáles eran los pasos indispensables, a partir de 1959, desde que surgía una muñeca de la imaginación de su creador hasta que llegaba al público?

Lo primero era el trabajo del escultor, debía realizar las diferentes partes de la muñeca: cabeza, cuerpo, brazos y piernas. Para ello se utilizaba arcilla y se iba moldeando hasta conseguir la forma  deseada, teniendo en cuenta, que las piezas fuesen proporcionales al tamaño de la muñeca. A continuación, se realizaba un molde de escayola de dichas piezas.


Molde de escayola para fabricar el definitivo de bronce.


Tras cerciorarse de que las piezas estaban perfectas, los moldes de escayola se llevaban a fundición para reproducirlo en bronce, en un principio eran de hierro fundido. Posteriormente, al taller mecánico para ajustarlos y mecanizarlos y así poder ponerlos en las máquinas de soplado (extrusoras-sopladoras) para crear las cabezas, cuerpo brazos y piernas en plástico. 





Como el plástico salía con mucho brillo de dichas máquinas, se quitaba con un trapo impregnado en polvo de piedra pómez pieza a pieza.  Ya en los 70 se ponían dentro de un bombo de madera con un poco de granza de plástico y con el roce el brillo se quitaba.

Las cabezas eran las piezas más importantes y que más trabajo y esmero requerían. Se comenzaba abriendo la parte alta de la cabeza (testa) para poder colocar los ojos fijos o movibles (de péndulo). Se continuaba con la perforación de la testa con una máquina de coser, creada por Don Alfonso, para que pudiera perforar el plástico e injertar el pelo que era monofilamento de nylon. Posteriormente, se soldaba la parte injertada al resto de la cabeza  para que pareciese que era de una sola pieza. Se procedía a pintar con aerógrafo y una trepa o máscara, los labios, cejas y coloretes, finalizando con el peinado.

Ojos de péndulo o movibles.



Ojos fijos.



 Monofilamento de nylon para el pelo de las muñecas.


Cabeza de muñeca finalizada de plástico.



Distintos tipos de voces o llorones que se colocaban en los cuerpos para que al mover la muñeca hiciese ruido y pareciese que hablaban. Se comenzaron a utilizar con las muñecas de cartón piedra y se prolongaron hasta las de plástico.



Ref. 532.  Modelo Ballet. Año 1963.




A partir de 1963, se sustituyeron las cabezas de plástico por las de goma (cloruro de polivinilo),  y para ello,  Don Alfonso utilizó las mismas máquinas de extrusionar  y soplar con unos ligeros cambios, que él mismo ideó, para no tener que invertir más dinero en los nuevos hornos rotacionales que ya se utilizaban en Onil para estos menesteres. De ahí, que el aspecto de sus caras  y brazos fuera diferente y único con respecto  al de los demás fabricantes; a simple vista,  un coleccionista lo definiría como una goma un poco más rugosa y rígida.





¿Cuál fue la gran aportación de Don Alfonso en la goma que empleó para cara y brazos de sus muñecos en los 60, reduciendo así los costes de producción?

Don Alfonso inventó un sistema para soplar la goma con las máquinas que ya poseía para el plástico y no tener que recurrir a los nuevos hornos rotacionales que se implantaban en las fábricas competidoras de Onil. Su afán era que sus muñecas generasen menos costes de producción y salir a la venta con un precio más atractivo y asequible para su venta, que no hubiese sido posible, con la adquisición de los nuevos hornos.

Para ello, se  compraban y utilizaban las piezas que salían defectuosas de los hornos rotacionales del resto de fábricas de Onil, defectos  que solían consistir en pequeñas manchitas que presentaba la goma (en 1966 se pagaba dicha goma a  11 ptas. el Kg). Mediante cuchillas, se quitaban las partes defectuosas, y con unas potentes trituradoras, que el mismo diseñó para ese menester,  se hacía la granza de goma, que se mezclaba con unos tintes para conseguir un color de piel uniforme. Tras ello, la goma ya estaba lista para las máquinas de soplado.

Las piezas realizadas con este sistema costaban una décima parte que las de horno rotacional, si bien,  tenían la desventaja de  que en dichas piezas se notaba la junta del molde,   el cual  había que recortar y afinar con unas cuchillas, y su tacto era un poco rugoso y  más duro.  El brillo de la goma de las  piezas se eliminaba con bicarbonato.
En 1973, para afinar el tacto de la goma de las cabezas y brazos,  se optó por hacer   dos diminutos agujeros al molde para la salida del aire, y para apagar el brillo, se comenzó a utilizar una laca especial.

A las cabezas, en un principio se les ponían los ojos y pelo igual que a las de plástico, es decir,  con apertura de la testa. Al poco, se perfeccionaron los moldes, y ya se pudieron poner los ojos por fuera.  Como esta goma no era tan flexible que la goma generada por un horno rotacional,  requirió de  unos ojos especiales con la mitad de la capsula, y a veces, al introducirlos y hacer un poco de fuerza,  la goma de al lado del ojo se rasgaba un poco.




Ojos de margarita durmiente de media cápsula.



A finales de los 70, por exigencias del mercado, ya se emplearon hornos rotacionales.



Algunos modelos de muñecas de los años 60.




          
    











En la mayoría de los catálogos de venta de las fábricas (Famosa, Icsa, Vicma, etc.) las muñecas aparecen con su nombre identificativo debajo. ¿Por qué "Muñecas Alfonso " utilizaba números de referencia para identificarlas?

Cuando Don Alfonso se lanza con la fabricación de sus propias muñecas comenzó a utilizar números de referencia para distinguirlas, y así, prosiguió en los años siguientes. En general, hay muy pocas muñecas que se las reconozca por su nombre como "Picardías" o "Leuka"

La referencia determinaba:
- Una muñeca en un solo tamaño pero con distinto vestuario.
- Muñeca en distintos tamaños y vestuarios.
- Tipo de muñeca con caras y vestidos diferentes. Ej.: Guardacamisones.


Veamos algunos ejemplos:


Muñeca en un solo tamaño pero con distinto vestuario










Muñeca en distintos tamaños y vestuario

Las dos primeras cifras determinaban la medida de la muñeca (29, 35, 49, 58, 71cms.), y las posteriores, la vestimenta. Por ejemplo, una muñeca de comunión, cuya referencia correspondía a 3534, significaba que la muñeca medía 35cms y que su vestuario se identificaba con 34, pero también se vendía como 2934, 4934, 5834 y 7134. Asimismo, esa muñeca  en concreto, tenía otra referencia de 3597, en la cual el tamaño era el mismo, de 35cms, pero su vestido ya no correspondía al de comunión, sino al de "plisado y guipur".

De 41cms de alto y modelos 36, 37 y 38.



Tipo de muñeca  con caras y vestidos diferentes

Guardacamisones




¿”Muñecas Alfonso” nunca puso nombre en las cajas de sus muñecas?

En general, las cajas no solían llevar ningún nombre de muñeca porque de esa manera se podían aprovechar para varias de ellas, y así, abaratar costes de producción. Si bien, cuando se fabricaron muñecas para exportar a Alemania e Inglaterra, llevaban el nombre que indicaba el cliente, pues se fabricaban miles de cada muñeca.


 


¿Cómo lograba la empresa llegar al mundo infantil de entonces?

Por medio de Agentes Comerciales que cubrían todo el territorio español, e importadores de Inglaterra, Alemania, y en menor medida, Francia. Vendiéndose tanto en Grandes Almacenes, como en jugueterías, tiendas de regalos, tómbolas etc. También estuvimos vendiendo muchas temporadas a fábricas de detergentes, chocolates, infusiones, etc., los cuales,  a cambio de acumular puntos en la compra de sus artículos, regalaban muñecas. 

¿Cuáles eran los grandes competidores de "Muñecas Alfonso" en la industria de la muñeca?

En los primeros años de funcionamiento, la competencia directa eran todas las fábricas que hacían el mismo tipo de muñeca.
En los 70, las grandes marcas como Berjusa, Toyse, b.b., Vicma, Jermar, Famosa, etc. se lanzan a la publicidad en TV, con productos muy diferentes a los nuestros: saltarinas, andadoras, reían, lloraba, daban besitos...
A partir de entonces, nuestra competencia eran fábricas más pequeñas que no tenían tampoco capacidad para adquirir espacios publicitarios en TV y que fabricaban el mismo tipo de muñeca: Silqui, Eda Durá, Pérez y Galsem, Majber, etc.


¿Cuáles fueron los muñecos que más éxito de ventas obtuvieron?
De 1953 a 1957 se vendió muñeca andadora manual.
Desde 1964 a 1973, como pieza más singular, y cuyo mecanismo fue patentado, el Bebé de dos caras, en dos modelos: Vestido de lana (Ref.430) y Boatiné (Ref.431) con un precio de 165 Ptas. en 1965.

La muñeca Picardías que guiñaba un ojo si tirabas de la anilla que tenía en la espalda.

La Pelirroja de 1975 (tipo Pipi Calzaslargas) y la Pastorcita de 1976 que emulaba a Heidi.

Las series más vendidas fueron: Las muñecas de comunión, las regionales, las andaluzas estilizadas (para el turismo), las guardacamisones, las muñecas de época y las Chochonas.
De comunión

Regionales

Andaluzas estilizadas

Guardacamisones

Época

Desde 1979 a 1985, las muñecas de fieltro tuvieron gran aceptación, tanto en versión muñeca como guardacamisones.
 

 La Chochona, nombre con el cual fue bautizada por un feriante de Madrid que tenía varias tómbolas, tuvo un gran éxito. De hecho, se fabricaban unas 400 diarias.

De 1974 a 1980 se vendieron miles de vestiditos que servían para Nancy. Además, hicimos muchos modelos regionales, de época, de comunión, etc. que no solía hacer Famosa.
En 1977 se sacó Baby Risitas, que reía al lanzarlo al aire. Asimismo, alcanzaron gran éxito las muñecas de comunión con lamparita y las habladoras con lamparita.




Los muñecos de fieltro fueron un gran éxito de ventas desde 1979 a 1985. ¿Cómo se os ocurrió fabricarlas? Y ¿Qué pasos son imprescindibles en la elaboración de sus cabecitas y cuerpos?





A primeros de octubre de  1978  teníamos casi todos los pedidos servidos y quedaban muchas fechas que cubrir hasta primeros de enero que empezaba la campaña de comunión. Mi mujer, Inés Pastor e hija de Don Alfonso,  hizo una muñeca rellena de fieltro y un guardacamisón de muestra.   Tras enseñárselas a un almacén muy importante que había en IBI  y que vendía a los grandes economatos (Seat, Telefónica, Renault etc.),  éste nos pasó un pedido inicial de 5000 piezas.  Además,  mandamos las muestras a los representantes y  fue un rotundo éxito por todo el país.
En cuanto a la elaboración de las cabecitas y cuerpos, estos eran los pasos a seguir:

-       La careta de fieltro se conformaba, estirando el fieltro un poco con las manos, para que acoplara mejor a la cara  de plástico (los pómulos) y así no quedasen arrugas. Se pegaba con pegamento cement, un pegamento viscoso que no manchaba ni traspasaba el fieltro. Posteriormente, se pasaba a pintar los rasgos del muñeco, finalizando con la colocación de la peluca.



 
A veces se utilizaban botones para la nariz y ojitos de plástico pegados.
-       El cuerpo de las muñecas de fieltro podía ser  totalmente de fieltro con relleno de borra o bien cuerpo y piernas de plástico con manos de fieltro relleno (modelos ref.200 y 400).

Todas de fieltro relleno:
Combinación del cuerpo de plástico y fieltro:
Catálogo de 1979 viene en el apartado de "Muñecos de 40 cm.", referencia 400 y modelo "Chico pantalón peto" que vendían a las tiendas  a  un precio de 575 Ptas. Además se podía optar por el modelo "Chico lana" o por la versión "Chica rayas" o "Chica cesta". El cuerpo y piernas son de plástico, los bracitos blandos de fieltro.

¿Cuántas muñecas se fabricaban al día?
Del 1970 al 1983 se hacían una media de 600  muñecas diarias. Teníamos unos veinte trabajadores en fábrica, y por las casas, unos treinta más, que peinaban, montaban cuerpos, vestían, y sobre todo, se dedicaban a la confección de los vestidos. Gracias a contar con excelentes profesionales en todas las secciones, tanto dentro de la fábrica como en el exterior, se pudo llevar a cabo.


Folleto publicitario informativo de sus muñecas:




Curiosidades:
-       De 1953 a 1960 se vendieron muchas muñecas desnudas porque el precio era menor y era más asequible para la economía de las familias. Hay que tener en cuenta, que si una muñeca de cartón piedra costaba en esos años (aproximadamente, 1954) de 300 a 400  Ptas. y el salario mensual era de unas 500 Ptas., muy pocas niñas podían tenerlas. A veces, ni siquiera las hijas del propio fabricante.

-       Para fabricar las voces de las primeras muñecas se necesitaba látex para la membrana de la voz, y para ello,  Don Alfonso compraba centenares de profilácticos en una ortopedia de Alicante, lo que provocaba gran asombro entre los empleados de la tienda.
La punta del profiláctico iba sobre la parte de la derecha.

-       En 1960 se mandaron reiteradas cartas a los representantes, para que hicieran un esfuerzo en vender las muñecas que se tenían fabricadas de cartón piedra, porque ya todo el mundo las quería de plástico. No es que las muñecas de plástico fueran más bonitas que las de cartón piedra, pero las niñas podían jugar con ellas sin miedo a que se estropearan fácilmente, y además, podían bañarlas. ¡Más de una niña por intentar ser una madre de lo más limpia se quedó sin muñeca de cartón piedra!!!
Muñecas de cartón piedra de 1956:


Muñeca de plástico de 1962:
-       Entre 1977-1978, se tuvieron que rectificar cada tres meses la tarifa de precios de los muñecos por el gran aumento del precio del plástico, motivado por la crisis del petróleo.

-       Los mejores años de venta fueron de 1963 a 1974. De hecho, durante muchos de esos años, se cerraron ventas en abril, porque se tenía exceso de pedidos. Posteriormente, de 1979 a 1985, gracias al gran éxito de las muñecas de fieltro, fueron unos años de bonanza, pudiéndose hacer frente a los pedidos durante todo el año.

-       Leuka es una muñeca Alfonso, pero de fábrica  no se  llamaba así, nombre por el cual la conocen muchos coleccionistas, sino que era una muñeca que se exportaba a Marruecos, y  como el cliente no quería que se viese el logotipo de “Muñecas Alfonso” en la caja,  se tuvo que poner primeramente una pegatina dorada con ese nombre sobre él, y tras su éxito de ventas,  se fabricaron cajas con dicho nombre especialmente para ese cliente.


-       La única muñeca que se bautizó en fábrica fue Picardías. Su nombre constaba en una caja con la portada de acetato, y además, estaba   escrito en las instrucciones de funcionamiento.



-       Se vendían muchas muñecas andaluzas estilizadas, sobre todo en la costa, y en particular, en BENIDORM  (todas las semanas,  por mediación de vendedores ambulantes de ONIL,  más de 500 muñecas en el mercadillo de los miércoles). Dichas muñecas eran de goma maciza.

-       En los primeros años, el transporte era muy lento, tanto para la recepción de materias primas como para las expediciones, se podía tardar una semana o más para que la mercancía llegara a su destino. Era frecuente tener muchas reclamaciones porque la mercancía no llegaba en las debidas condiciones, y de cuando en cuando, con alguna falta, y al pasar por tantas agencias de transporte la reclamación era muy difícil (Ej. un paquete a Galicia  podía pasar por cuatro o cinco antes de llegar al destino final). ¡Qué diferencia con la actualidad!!!

-       Al ser una empresa pequeña que buscaba ser lo más competitiva posible en el mercado, Don Alfonso, tuvo gran ingenio para reducir lo más posible los costes productivos: Fotos caseras para mostrar sus muñecas, cajas que valían para distinto tipos de muñecas, los primeros precintos eran tiras de papel cortadas en cizalla y encoladas,  soporte de cartón y no de plástico para sujetar las cabezas de las muñecas, etc.
  Soportes de cartón que salían de los cantos del troquel


 Otras preciosas “Muñecas Alfonso”:







Las Muñecas Alfonso destacan por dos cosas en especial, por la belleza de sus caritas y por su maravilloso vestuario. ¿Quiénes fueron los escultores de las muñecas y los diseñadores de esos preciosos vestidos? 



Desde sus inicios en 1953 y hasta 1984, el escultor era el propio Don Alfonso. A partir de dicha fecha y hasta su cierre, la encargada de esculpir era su hija Pura Pastor.


Pura heredó de su padre, su gusto y buen hacer esculpiendo, fue la creadora del “Bebé Natural”, inspirado en uno de sus sobrinos recién nacido, y obteniendo un gran éxito de ventas.



Las dos grandes diseñadoras de toda la colección de “Muñecas Alfonso” fueron, primeramente, María Juan (mujer de Don Alfonso), y posteriormente, tomo el relevo su hija Inés Pastor.

Modelos creados por María Juan entre 1957-58:





Inés Pastor se incorporó a la empresa para ayudar a su madre con el diseño de los vestidos en 1972, trabajando conjuntamente  hasta 1978, año en que se va su madre, y queda ella sola hasta 1986.
Pero para Inés,  desde bien jovencita, la costura no tenía secretos. En 1967, cuando tan sólo tenía 15 años, participó en el muestrario de 1968 con un  vestido, Ref. 1800 Época, que obtuvo una gran acogida por su encanto y dulzura.





Vicente, la competencia agudiza el ingenio y vuestras cajas de vestidos, aptos para Nancy, obtuvieron un gran éxito de ventas. ¿Cómo surgió la idea?
En junio de 1974, veinte días antes de mi boda con Inés,  el representante de Andalucía le pide expresamente hacer el muestrario de vestiditos de nuestra muñeca de 41cms, los cuales se presentaban en una caja muy parecida a la de Nancy. Nuestra sorpresa fue que al regresar del viaje de novios, mi suegro estaba exultante de alegría, había recibido pedidos por valor de 15000 unidades en tan sólo 12 días. ¡Inimaginable!!!!





Don Alfonso destacó por ser un hombre muy ingenioso. ¿Qué grandes inventos incorporó a su empresa?
Las extrusoras de goma, las máquinas de coser pelo para las cabezas de goma que permitían utilizar el mismo plato para hacer diferentes largos, máquinas de sierra cinta para corte de vestidos, máquinas para poner ojos, máquinas para relleno de borra en las muñecas de fieltro, máquina para relleno de bolas de styropor,  innovaciones en el funcionamiento de los muñecos, patentes de ojos, etc. ¡Un gran genio!!!  


Patente muñeco dos caras

  
 
Antes de conseguir poner los ojos de media cápsula a las cabezas de goma (las que tienen una apariencia rugosa), hechas gracias a la modificación en las extrusoras de plástico para utilizarlas en la fabricación de las de goma. Don Alfonso, inventó este sistema,  por el cual, se ponían los ojos con un eje de alambre, y después, se pegaba la cabeza y se cosía el pelo.


Cuando Don Alfonso pensó en la creación de la muñeca Picardías, en un principio, la muñeca movería la boca, además de guiñar el ojo. Para eso, creó estas dos patentes, si bien, al final se decantó porque sólo guiñase un ojo.



 
También patentó cajas para las muñecas:




A principios de los 80 comenzasteis a hacer arlequines de porcelana. ¿Cómo se os ocurrió producir este tipo de muñeco que es más bien decorativo?
En esa época, Don Vicente Pastor, del pueblo de Onteniente, fabricante que hacía muchas cosas de porcelana para souvenirs como platos, figuritas, tazas, etc. se ofreció a fabricarnos las caras, manos y piernas en Manises, siguiendo los modelos que nosotros le dimos; a continuación, en Onteniente los pintaban, tanto en acabado mate o brillo y nos enviaban las piezas (caras, manos y piernas, si bien los zapatos los pintábamos nosotros en fábrica).  Tras recibirlas, nosotros montábamos los muñecos y se vestían para su venta.



Posteriormente, entre 1985-86 fabricasteis muñecos arlequines de goma que imitaban a los de porcelana. ¿Esta idea tan innovadora fue vuestra o había alguna otra marca que también los vendía?

El plantearnos en hacer las piezas de los arlequines en goma era por la fragilidad de la porcelana, de goma era más difícil que pudieran romperse y el resultado final era muy parecido y de calidad.

En cuanto a otros fabricantes que vendiese este tipo de arlequines y con gran éxito, destacaba Ramón Inglés.



Otras “ Muñecas Alfonso”:


Años 60 y 70:


  1967






 1972

 1972

1972
1978
1978
La referencia 42/300 es la que conocemos como Leuka.



Años 80:
  De porcelana.


  De goma que imitaban a porcelana. 1985-86







1981

1984







¿Cuándo se cierra la fábrica y el motivo de su cese?
La fábrica se cierra en 1986 debido a la crisis en el sector. Los problemas a los que nos tuvimos que enfrentar en ese momento,  también llevaron al cierre de otras fábricas de muñecas de la competencia.

Por una parte, nuestras exportaciones descendieron considerablemente, pues nuestros  grandes clientes del extranjero compraban ya casi todas las muñecas en Taiwan, Hong Kong, y después,  más tarde en China.

En el mercado nacional, casi todas las muñecas que se vendían, eran de las empresas que se anunciaban en TV, y para ello, se  tenía que invertir mucho dinero en publicidad, aparte de tener gran capacidad para producir y abastecer la demanda. Esos costes publicitarios, de personal, producción, transporte, comunicación, etc. eran demasiado altos de amortizar, se necesitaba un gran soporte financiero y en esos momentos era difícil de conseguir. 

Además, desde 1983 a 1986 la situación se estaba volviendo angustiosa por momentos, se vendían las muñecas por debajo de coste, esperando en una recuperación que no llegaba. Teníamos unos costes de personal de un 30 %  más elevados  (por la antigüedad  de la plantilla) que las pequeñas empresas que surgieron fabricando el mismo tipo de muñeca y con contratos temporales. Los impagados también iban en aumento, cada año doblaban al año anterior. Un gran stock de muñecas terminadas porque las niñas cada vez jugaban menos con ellas y elegían otro tipo de juguetes, etc. Todo ello contribuyó a tomar la decisión del cierre.
Posteriormente, se reanuda la fábrica con un tercio de la plantilla y tres de los siete hijos de Don Alfonso: Javier, Luisa María y Pura hasta 1989.  A partir de dicha fecha, su hija Pura  Pastor, y su marido, Paco Nácher, conservan la fábrica hasta el 2007 como “Muñecas Pastor”.




Entrevistas a Salud Amores (Famosa)

14 de Diciembre del 2016 (Segundo libro)
Sí, hoy es el gran día, todos estamos deseando conocer un poco más a la autora de "Las muñecas de Famosa se dirigen... 1970-1980", y es que el primer libro de Salud Amores, nos dejó con un maravilloso sabor de boca y con ansias de saber mucho más...

¡Gracias Salud, por fin, se ha cumplido nuestro sueño!!!!

Y ahora, tras la gran acogida que tuvo entre vosotros la propuesta de dejar para Salud las preguntas que más os apetecía hacerla, vamos a ello. Yo estoy nerviosa, emocionada y agradecida, porque no siempre se tiene la oportunidad de hablar con la autora de uno de los libros que más expectación e ilusión han creado en los coleccionistas de muñecas.

¿Por qué elegiste Famosa para hacer el libro, puesto que su numerosísima producción, supone todo un reto a la hora de catalogarla y explicarla?
La elección de Famosa fue por casualidad, de la misma manera que la idea de escribir un libro llegó de forma inesperada. Coleccionaba muñecas americanas hasta que gracias a mi amiga Mercedes comencé a conocer las muñecas españolas. Ella me mostraba lo que compraba y acabé dejándome tentar por la muñeca española. Quise comenzar una gran colección sin saber dónde me metía, sin darme cuenta de la cantidad de muñecas que se habían creado en nuestro país a lo largo de la historia. Eso lo fui descubriendo de manera progresiva. El azar quiso que mi amiga Mercedes comprara una Violeta, que me encandiló nada más verla y decidió que tenía que ser para mí.
Después llegaron Pierina y Güendalina y, con ellas, por supuesto, los chascos y la confusión. Me vendieron una Giovana de Jesmar por una Güendalina, compré muñecas a las que llamaban Pierinas que no lo eran y un largo etcétera. Fue entonces cuando me di cuenta que había algo que no cuadraba y comencé una investigación que debía quedarse en un principio únicamente en mis manos. En esos primeros momentos nunca pensé que mi catálogo podía llegar a convertirse en un libro. Viendo la escasa información que había sobre nuestras muñecas y gracias a que contaba con preciosos libros que catalogaban de manera exhaustiva la muñeca americana, pensé que quizás lo que se necesitaba en España era un libro como aquellos. La elección de Famosa se debió solamente a la casualidad de empezar a coleccionar sus muñecas.
Fue y ha sido un reto, porque la producción de Famosa traspasa fronteras y llega hasta hoy día, pero he disfrutado muchísimo haciéndolos y me hace ilusión saber que puede servir a los demás. Porque quiero que todos sepan que estos dos libros los he hecho con mucho cariño y que siempre he pensado en los coleccionistas y en los nostálgicos que hasta ese momento no podían catalogar algunas de sus muñecas de Famosa o no podían disfrutar con las imágenes de los muñecos de su infancia.

¿Cuál es la década de Famosa que más te gusta?
Tengo sentimientos encontrados. Desde el punto de vista de una investigadora pura o como coleccionista, las muñecas de los cincuenta y principios de los sesenta me fascinan. Por su tamaño, por su porte, su clase, sus vestidos, porque eran más complejas. Me gustan mucho y además me han permitido desarrollar una labor de investigación más compleja, son las que han obstaculizado el acceso rápido a la información y eso me motiva doblemente.
Por otro lado, si me contemplo como niña, como una niña que vivió esa década de los setenta, evidentemente me invade la nostalgia y no puedo evitar rememorar con tremendo cariño y dulzura muñecos como Nenuco, Barriguitas o Lesly.

¿Cuáles son tus muñecas preferidas de Famosa y cuáles recuerdas de haber tenido en tu niñez?
Ya me he traicionado con la respuesta anterior... Las muñecas de mi infancia son Nenuco, Barriguitas y Lesly. Y cada uno me trae recuerdos completamente distintos. Nenuco era como mi bebé. A día de hoy aún lo conservo, de hecho es el que aparece en la portada del libro. Si tengo que pensar en un muñeco con especial ternura es en éste.
Barriguitas me hacen pensar en mi mejor amiga, Mónica, con la que he jugado desde que nació. Pasábamos largas horas jugando con las Barriguitas. Yo tenía el tío-vivo, cunita, armario y ella aún conserva la noria, que es la que aparece fotografiada en el primer tomo.

¿Habrá un tercer libro?
No creo que se haga un tercer libro-catálogo de Famosa. Nunca se puede decir no, pero a menos que se me pida, dudo que lo haga. La cantidad de muñecas que se fabricaron durante los años ochenta fue ingente. Dudo que cupieran en un solo libro y entonces la noción catalogo ya no tendría sentido. No se podría hablar de todas o casi todas. Evidentemente, parto de la base de que tampoco están todas las de la década de los setenta, pero sí casi todas. No creo que se pudiera ser tan exhaustivo haciendo referencia a los ochenta. Se necesitarían dos tomos más. Hay un dato que me intriga. Dejando Nancy a un lado, hay mucho coleccionista de muñecos de Famosa de los años ochenta ? Es una pregunta que dirijo a los lectores, yo lo desconozco porque es una década que no he tocado.

¿Qué ha sido lo más difícil para ti a la hora de haber escrito estos dos maravillosos libros?
Sin duda alguna conseguir la información. Descubrir un dato, una inscripción, una etiqueta, una publicidad, un sello, cualquier cosa que me permitiera tirar de la madeja y descubrir nombres de muñecas desconocidas. El libro de la década de los setenta ha sido distinto. Ya había conseguido la información gracias al otro y había más catálogos ; el desafío era de otro tipo. Se trataba de ordenar la información de manera coherente y hacerla atractiva. Atractiva incluso para mí, porque lo relativo a la investigación, a descifrar y a descubrir ya la había superado y esa es la parte que más interesante me parece. He intentado centrarme en corregir errores que pude cometer con el primer tomo y presentar los contenidos de la manera más distendida posible, pero siempre siguiendo la línea de catalogar la producción de esos años.


¿La parte investigadora es innata o se hace por la necesidad de encontrar más material y respuestas a algo que se colecciona?
En mi caso la parte investigadora es innata, proviene de lejos y está relaciona también con la elección de mi carrera profesional. Elegí ser periodista justamente porque me encantaba el periodismo de investigación. El problema surgió cuando me di cuenta que el mundo periodístico no era lo que parecía y que el compañerismo no existía, o no era suficiente para mí. Esa pasión por investigar quedó dormida y despertó gracias a mi afición por las muñecas. Al darme cuenta de que faltaba tanta información relativa a nombres, marcas y procesos de fabricación en España, a diferencia de lo que ocurría en otros países, decidí iniciar una investigación personal que derivó en mi primer libro.


¿Es cierto que el éxito de Lesly, se produjo al publicitarla como la hermanita de Nancy?

Por supuesto. De hecho Lesly se lanzó ya con esa idea, puesto que sabían que el mundo que rodeaba a Nancy tenía el éxito asegurado. Lesly ya nació con toda una serie de complementos y pequeños catálogos impensables para otra muñeca. Además, se hizo también publicidad de ella. En ocasiones era la propia Nancy la que presentaba a su hermana pequeña. Desgraciadamente, no tuvo éxito a largo plazo, quizás porque Nancy era mucha Nancy o porque la calidad de Lesly no era como la de su hermana mayor.


¿Te pareció emocionante "adentrarte en las entrañas" de Famosa al ponerte en contacto con gente que vivió en primera persona el proceso de fabricación de muñecas (refiriéndome a las muñecas de tu primer libro, en especial las de los años 50 y principios de los 60)?
Fue muy emocionante el proceso de ir descubriendo poco a poco nombres de muñecas, imágenes de catálogo, fotografías antiguas de las que llevaban los representantes. Cada etiqueta, caja, pegatina, suponía una subida de adrenalina y me acercaba un poco más a conocer el mundo de esas muñecas de los años cincuenta y sesenta que nunca habían sido catalogadas. Lo más emocionante era descubrir cualquier tipo de archivo gráfico, catálogo, imagen o texto publicitario con los que se iba componiendo poco a poco el rompecabezas de Famosa. Ha sido una experiencia realmente emocionante y, por supuesto, tengo que dar las gracias a todas esas personas que conocieron la fabricación de primera mano por haberme permitido entrar en este maravilloso mundo de las muñecas.


Tengo curiosidad por conocer aquello que no nos ha explicado en sus libros como pueden ser rarezas, anécdotas, curiosidades,… es decir, todo aquello que le haya sorprendido.
Lo que he ido descubriendo lo he incluido siempre en los libros. Desgraciadamente, hay algunas muñecas que aún buscan su identidad y que ha sido imposible de dilucidar, porque justamente faltan muchos documentos de esos años cincuenta y sesenta. Respecto a este segundo tomo, el trabajo ha sido de más fácil acceso porque existían los catálogos, aunque también hay que tener claro que todas las muñecas no aparecen catalogadas.

También me interesa saber su opinión acerca del muñeco como herramienta educativa tanto en el pasado como en la actualidad.
El muñeco ha sido siempre un instrumento educativo, sin ninguna duda. En el pasado transmitía valores de tipo más moral que identificaban a la niña con la futura madre del hogar y, en la actualidad, aunque esta idea sigue existiendo en los bebés destinados a las más pequeñas, ya no tiene los tintes políticos que tenía en el pasado. Hoy día se observa más como un juego de representación de la realidad que como la necesidad de imponer determinados valores.
En cambio, para las más mayores, a partir de seis u ocho años, los valores que transmiten las muñecas son completamente distintos. Desde mi punto de vista, lo que las muñecas actuales canalizan es la necesidad de convertir a las niñas en futuros iconos de moda además de incitar al consumismo. Por supuesto, esto no es aplicable a todo tipo de muñeca, pero muchas de ellas sí transmiten valores completamente distintos a los de los años setenta u ochenta , que son las muñecas que aparecen en el libro. Solamente observando la silueta y el cuerpo de las muñecas se puede descubrir esta idea. Ya no existen esas muñecas con tripita, con las piernas regordetas y con mirada risueña. Ahora se venden las muñecas maniquí tipo Barbie o Monster High con un concepto completamente distinto. Pero sí, la idea de la muñeca como instrumento educativo o tranmisor de valores siempre ha estado ahí y continúa estando presente.

¿Qué has aprendido?
He aprendido muchas cosas. La realización del primer libro me ha permitido comprender todo el trabajo que se esconde tras la publicación de un libro, algo de lo que no se da uno cuenta antes. Pero, sobre todo, me ha permitido comprender cómo hay que realizar una investigación, he aprendido a elaborar una bibliografía, a clasificar contenidos e ideas, he conseguido plantearme una meta y saber cómo estructurarla para que se pueda llevar a cabo ese libro que tanto se desea. No es fácil clarificar ideas, discriminar, crear secciones, contenidos,etc... se puede tener la ilusión de escribir un libro, pero hay muchos obstáculos que pueden finalmente impedir que el proyecto llegue a buen término. En mi caso, he tenido además la gran suerte de hacer un master de dos años en la universidad dedicado justamente a la investigación. Me ha ayudado en la elaboración de mi segundo libro, porque además mi especialización en la universidad también estuvo ligada al mundo de las muñecas.

Me gustaría preguntarle a Salud sobre un muñeco de mi infancia que aún lo conservo y que aparece en la página 187 del nuevo libro con el nombre de Pochi, con el pelo de color anaranjado y el traje en azul. Pues resulta que yo lo recibí ya mayorcita con 12 años como regalo de los reyes de la empresa que trabajaba mi padre y me ha sorprendido mucho verlo con ese nombre pues en mi caja ponía MAY
Lo único que puedo responder al respecto es que en los catálogos de aquellos años, en concreto el de la página 187 del libro, que corresponde al de 1978, el muñeco aparece con el nombre de Pochi. May eran otros muñecos que aparecen en el libro también. Existe además otra May posterior, de los ochenta,  pero este muñeco en concreto era Pochi. No sé si quizás la caja pudiera pertenecer a otra muñeca ? Resulta extraño, pero a veces la memoria también nos juega malas pasadas. En cualquier caso, el nombre de esta muñeca está perfectamente catalogado, no hay dudas al respecto, porque tenemos el catalogo de la empresa.


Como habréis podido comprobar, ha sido una entrevista de lo más completa, en la cual, Salud ha respondido y resuelto todas nuestras inquietudes con especial cariño.
¡Muchas gracias, Salud, por habernos hecho tan felices!!!



Espero que os haya gustado, para mí ésta será una de mis entradas favoritas.


Además, una gran sorpresa, Salud Amores, os invita a todos vosotros a visitarla y a compartir con ella cualquier duda que os haya podido quedar.

En Facebook :     Las muñecas de Famosa se dirigen
https://www.facebook.com/munecasdefamosa/?fref=ts





6 de Noviembre de 2013 (Primer libro)
El 1 de noviembre ha salido a la venta un maravilloso libro sobre las muñecas de Famosa entre 1957 y 1969, "Las muñecas de Famosa se dirigen..." que será el manual de consulta de todo coleccionista y de todas los amantes de las muñecas de esta importante marca. Hoy tengo el placer de poder presentaros la entrevista con su autora, Salud Amores,  y así conocer más, todos los pormenores de este libro, que marcará, sin duda alguna, un antes y un después en  el conocimiento de estas muñequitas.
Salud, ¿Cómo y cuándo surgió en ti este interés por el mundo de las muñecas?
"A pesar de que las muñecas siempre me han gustado, nunca las había coleccionado. Empecé a interesarme más por ellas hace cinco años y poco a poco fui adquiriendo algunas de marca extranjera, particularmente americanas, y entre ellas, Barbies antiguas, de las primeras que salieron.
Gracias a una amiga coleccionista de Valencia, Mercedes, empecé a prestar más atención a la muñeca española y me cautivaron. Lo cierto es que pensaba que había muchas menos de las que realmente hay, y cuando le comenté a mi amiga coleccionista que me apetecía conseguir un ejemplar de las muñecas más importantes, se echó las manos a la cabeza. Meses más tarde me di cuenta de lo imposible de mi deseo.
La producción española es ingente y además muy difícil de catalogar. Me centré entonces en las muñecas más antiguas de la empresa Famosa y rápidamente constaté que la falta de información sobre ellas, sus nombres, sus características, es importante. No hay casi nada escrito sobre la muñeca española y ni siquiera los vendedores de piezas antiguas saben muchas veces de qué modelo o muñeca se trata". 

¿Cuándo comenzaste a investigar?
"En ese momento se despertó mi instinto periodístico.  A pesar de no haber ejercido nunca la carrera de periodista que estudié, el instinto siempre está ahí y pensé en realizar una especie de catálogo para saber al menos qué muñecas de Famosa se habían producido durante los años 50, 60 y 70.
Al año más o menos se hizo evidente la imposibilidad de abarcar tantos años en un solo volumen y decidí centrarme en los años 50 y 60. Por supuesto, existe la continuación, pero habrá que esperar a ver la acogida que tiene este primer volumen".

Salud, yo por eso no me preocuparía, un mes antes de su venta al público, ya los coleccionistas sabían que había un libro sobre Famosa que pronto estaría a la venta y estaban como locos por tenerle entre sus manos. ¡Tú sabes, la cantidad de quebraderos de cabeza de los que nos vas a librar!
¿Cuánto tiempo has tardado en escribir este interesantísimo libro?
"Comencé a modelar el libro en diciembre de 2010 y lo he acabado en verano de este año, así que en total, he pasado dos años y medio con este primer proyecto".

¿En qué documentos te has basado para poder escribir el libro?
"Para su elaboración he ido recogiendo información de todo cuanto se ponía en mi camino...  De ex trabajadores ya jubilados de Famosa, modeladores, el Ayuntamiento de Onil me abrió las puertas del museo de la muñeca y me permitió hacer fotos, información recopilada de coleccionistas de muñecas, de catálogos que he ido consiguiendo y comprando, de antiguas cajas de cartón, de boletos de sorteos, de hemerotecas, de fotografías antiguas pertenecientes a viajantes, de fotógrafos de la Feria del Juguete y algún que otro libro.
La catalogación de las muñecas se ha ido formando a medida que investigaba. A día de hoy, aún hay algunas sin catalogar, puesto que no he logrado contrastar determinadas informaciones. Saber cómo se llaman las muñecas de esos años ha sido un verdadero desafío".

¿Crees que tu libro puede ser de gran ayuda para coleccionistas y amantes de Famosa?
"Creo y espero que sí, puesto que en un principio lo creé con ese fin. Para que los coleccionistas sepan lo que compran, que conozcan las muñecas y que paguen también su justo precio. El libro tiene también una doble vertiente. No sólo puede resultar atractivo a los coleccionistas, sino también a los nostálgicos, a aquellos que añoramos nuestra infancia, la infancia que nos hizo felices y que vuelve gracias a esas preciosas fotografías y anuncios que aparecen en el libro".

¿Es difícil publicar un libro hoy día?
No tengo la suficiente experiencia para saber si es difícil publicar en España, imagino que sí debe serlo. He tenido la gran suerte de que Diábolo Ediciones ha sido la primera y única editorial a la que he escrito y que desde el segundo día les interesó el proyecto, no he tenido que luchar para su publicación.

Muchas gracias, Salud, por permitirnos conocer el libro un poquito mejor y haberme concedido esta interesantísima entrevista. Y ahora mismo, me voy a comprarlo, no vaya a ser que se agote y me tenga que esperar a una segunda edición.








Entrevista a Carmen López de Lerma (Florido)

23 de Octubre del 2015
Hoy es un día muy especial, Carmen López de Lerma, la autora de "Muñecas Florido 1917-1975", ha accedido encantada a compartir con todos nosotros los pormenores de este gran libro que va a conquistar nuestros corazones. ¡Estoy realmente emocionada!!!!


Antes que nada, Carmen, quiero agradecerte esta pequeña entrevista y darte la enhorabuena por el maravilloso libro que has creado. Y sin mas, comenzamos, pues estoy segura que todos lo estarán deseando.

- El mundo de la muñeca es un gran desconocido, y gracias a nuevos autores como tú, podemos comprender y si cabe, querer todavía mucho más, a nuestros pequeños tesoros de la infancia. ¿Por qué decidiste hacer un libro sobre la extraordinaria historia de las muñecas Florido en particular?


En el año 2012 compré en Estados Unidos una pequeña muñeca de los años veinte con la cabeza de cartón forrada de punto, ojos fijos de cristal y cuerpo de trapo que todavía conservaba cosida a su vestido una etiqueta de la marca Florido. Hasta ese momento nunca me había planteado cómo eran las muñecas de Florido fabricadas antes de la Guerra Civil. Sabía que la empresa se puso en marcha en 1917 y conocía las informaciones que sobre esta marca se habían incluido en libros, catálogos, páginas web, etc. La sorpresa fue que en ninguno de estos lugares se hablaba en profundidad sobre las muñecas de los años veinte y treinta fabricadas por José Florido, más de veinte años de producción de los que apenas se tenían noticias. Las informaciones sobre la firma que existían eran vagas, en su mayoría posteriores a la Guerra Civil y, en algunos casos, como comprobé después, erróneas. Florido, a pesar de ser una de las marcas de muñecas españolas más nombrada por coleccionistas y aficionados a las muñecas, era una gran desconocida. A partir de ese momento empecé a investigar sobre José Florido, su fábrica, sus muñecas, su vida... Así, a través de hemerotecas, bibliotecas y archivos me sumergí en un tiempo y en un mundo fascinante del que quería saber cada vez más. Entonces tomé la decisión de hacer un libro y contar la historia de la fábrica de José Florido para que sus muñecas no quedaran perdidas en el tiempo.


 - Tras haberme leído tu libro, puedo decirte que es muy ameno, que por supuesto  hablas de muñecas, pero a la vez de una historia familiar de lo más interesante, que te atrapa y no descansas hasta saber el desenlace final. ¿Cuál era tu propósito inicial para escribir este libro?

La primera idea fue que el libro empezara en 1917 y acabara en 1936, al inicio de la Guerra Civil, y hablar de la fabricación de ese periodo, pero a los ocho meses de iniciada la investigación pude localizar a la familia de José Florido, a sus nietos Gema y Fernando Calduch y, a través de ellos, a su hija, Carmen Florido, que vivía en Guatemala. Gema, que desde el primer momento fue encantadora conmigo y me abrió las puertas de su casa y de su familia, me facilitó, en una primera entrevista, informaciones personales de su abuelo y de sus padres que no podía dejar en el olvido. Por otra parte la firma Florido es uno de los pocos casos, si no el único, de una fábrica de muñecas española en manos de la misma familia desde su inicio en 1917 hasta su cierre en los años setenta, que pasó de las muñecas de cartón y trapo a las de cartón pintado al duco y de ellas a las fabricadas en plástico. Pensé que era una pena no poner en valor esa continuidad familiar y empresarial y cambié el proyecto para escribir la historia completa de la firma. Además, como sabes, el primer capítulo está dedicado a la vida de José Florido antes de convertirse en fabricante de juguetes. No voy a desvelar aquí su contenido porque no quiero estropear la sorpresa a los lectores que todavía no tengan el libro, pero sí anticipar que es toda una novela.

  

- He podido comprobar por mi misma, que aunque adoro las muñecas Florido de los 60-70 por su dulzura, su buena calidad, siempre pensé que esta fábrica se centraba en muñecas sin mecanismo, y descubrir en el libro la belleza y el ingenio de sus increíbles muñecas de los años 20 y 30 me ha sorprendido gratamente. ¡Quedé prendada de su preciosa muñeca mecánica de 1924!!!! ¿Crees que hasta ahora las muñecas Florido eran unas grandes desconocidas para la mayoría de nosotros?

Si se hace una busca en internet sobre Florido y su fábrica, en algunos sitios web que cuentan algo de su historia puede leerse que antes de la Guerra Civil Florido era conocido por sus muñecas andadoras y mecánicas, lo cual es cierto, pero creo que hasta ahora nadie se había molestado en averiguar cuáles eran estas famosas muñecas. Las patentes de José Florido incluidas en el libro dan unas descripciones precisas de los mecanismos por él inventados y a través de ellas he podido llegar a identificarlas, cuando las he encontrado, lo cual no siempre ha sido fácil, pues al ser unas muñecas poco valoradas, por desconocidas, los museos y coleccionistas no suelen adquirirlas. También son poco conocidas las muñecas andadoras mecánicas de posguerra, o los mecanismos de movimiento que se patentaron en los años cuarenta. Florido ha sido tratado, en el mejor de los casos, superficialmente y no se le había prestado la atención que merecía siendo uno de los principales fabricantes de muñecas españoles del siglo XX.

  

 - En el libro hablas de Florido, pero abarca muchos más fabricantes de esos años. ¿Qué pretendías con ello, puesto que el trabajo ha sido mucho mayor que sólo haberte centrado en la marca?

Investigar es como meter la mano en un cesto de cerezas: cuando quieres coger una, otras muchas salen enganchadas a ella. Yo me fui encontrando con una serie de fabricantes de muñecas y juguetes madrileños de los años veinte y treinta que en su tiempo tuvieron una importante producción pero que en la actualidad eran prácticamente desconocidos, aunque algunas de sus muñecas estuvieran en colecciones y se vendieran habitualmente en portales como Ebay o Todocolección. Tras la Guerra Civil las muñecas de los años veinte y treinta habían sido casi borradas de la historia y con el paso de los años nadie recordaba a sus creadores. Hasta el punto de convertir a Madrid en una ciudad olvidada como centro de fabricación de muñecas de calidad. Aunque como dices el trabajo de investigación ha sido mayor, he intentado recuperar sus nombres de marca y la máxima información personal o industrial para que no se perdieran. Con algunos apenas he conseguido dos o tres datos, en otros he tenido más suerte y he podido reconstruir mejor su biografía. En cualquier caso creo que lo importante es dar a conocer su existencia y que otros investigadores puedan ahondar en el camino abierto. 

  
 - ¿Crees que los amantes de la famosísima “Mariquita Pérez” podrán descubrir en tu libro su verdadera historia?
Sobre Mariquita Pérez se ha escrito mucho y muy poco. Mucho porque el mítico relato que sobre ella se hizo en 1996 con los años se ha extendido hasta la Wikipedia, y muy poco porque la historia narrada, en cualquier lugar que busques, siempre es la misma y en mi opinión carece de base documentada como para aceptarla en su totalidad. En mi libro he tratado de reunir los recuerdos de otros participantes en la creación de Mariquita, y aportar puntos de vista diferentes a los de la conocida historia de su nacimiento. Por otra parte están mis propias observaciones sobre las características de la muñeca que hacen pensar que nació en Madrid fabricada por Florido y no en Onil fabricada por Santiago Molina o Bernabé Molina, que no existió como fabricante. También son interesantes algunos descubrimientos, como los números de patentes grabados en los mecanismos de ojos de las Mariquitas hechas en plástico, que hacen indiscutible que su fabricante también fue Florido. No se si los lectores de mi libro descubrirán la verdadera historia de Mariquita, porque hablo de ella desde el punto de vista de su fabricación y no con el enfoque comercial de la marca Mariquita Pérez, pero sí creo que muchos quedarán sorprendidos con algunos datos.
- Todas las muñecas creadas por Florido son realmente excepcionales ¿Cuáles son tus preferidas y por qué?
Todas tienen su gracia y no puedo elegir a unas en particular porque las otras se enfadarían y tengo de todos los tipos. Pero sin decirlo muy alto, para que no me oigan, siento debilidad por un bebé de 1925 de cartón forrado de tejido que todavía conserva intacto el sistema de voz y al que llamo Pepito en honor a su padre José Florido.
- Si pensamos en muñecas de Florido a todos nos vienen a la mente, “Marisol”,  realizada con los rasgos de la cantante y actriz más conocida de lo 60, y por supuesto, para el público de los 70, nuestra querida “Sindy”. ¿Qué supuso para la fábrica la creación de estas dos muñecas?
La creación de la muñeca Marisol tiene su pequeña historia dentro del ámbito de la familia Florido, sobre todo por los recuerdos que de ese momento todavía guarda Fernando Calduch Florido, al que conocer a la famosa actriz, siendo todavía un niño, produjo una viva impresión. Sindy es la última muñeca fabricada por la firma en España y aunque tuvo éxito comercial en sus pocos años de venta, diversas circunstancias impidieron que su producción continuara. Una pena porque de no haber sido así es posible que hubiera tenido que hablar en el libro de otras muchas muñecas fabricadas por Florido.

- Y para despedirnos. ¿Por qué crees que deberíamos leer tu libro, qué descubriremos en él que lo hace especial?
Creo que lo mejor de mi libro es la propia aventura familiar e industrial de sus protagonistas, José Florido, su familia y por supuesto sus muñecas. No puedo ocupar el lugar de cada lector y decidir qué le puede interesar más. He tratado de dar una visión general de la firma y sus creaciones a través de los casi sesenta años de funcionamiento y tratar su peripecia vital siempre respetando el rigor histórico y documentando todo lo posible los datos que aporto. El libro no es una catalogación, pues es prácticamente imposible conocer todos los modelos que fabricó la casa desde su apertura, pero están incluidas todas las muñecas de las tres etapas —cartón y trapo, cartón pintado al duco y plástico— que he podido identificar. He tratado de interesar no solo al público coleccionista de muñecas, sino también a los aficionados a la historia general del juguete, a la historia industrial o a la de Madrid. Espero haberlo conseguido.

Carmen, dándote las gracias por esta estupenda entrevista y deseando  que tu libro alcance el éxito que se merece, pongo punto y final, animándoos a todos vosotros,  a que no dejéis pasar la oportunidad de conocer más a fondo la historia de esta fábrica, de sus creadores y sus maravillosas muñecas.











Reapertura de "Casa Escudero. Almacén de la Mancha"

5 de Junio del 2015
En el mes de febrero os mostré la fascinante historia de una maravillosa tienda antigua fundada en 1900, "Casa Escudero. Almacén de La Mancha" de Alcázar de San Juan, donde se vendían juguetes, perfumes, bisutería fina, mercería, tejidos, artículos para regalar, etc.  que había cerrado sus puertas de forma temporal  en 2001 pero que estaba en proceso de restauración.
http://salyperla.blogspot.com.es/2015/02/novedad-del-dia-muneca-tirela-de-vicma.HTML







Durante estos años, uno de sus descendientes, David Caballero, se proponía restaurarla, respetando la estética y mobiliario de 1928, y llevarla de nuevo a su máximo esplendor. El gran día ya ha llegado, y tras años de sacrificios y de trabajar muy duro, la tienda luce maravillosa, invoca dulces tiempos pasados, y no deja indiferente a nadie, seas de la generación que seas.



Ayer fue fiesta en Castilla La Mancha, y aprovechando que mi marido (el fotógrafo) no trabajaba, nos decidimos a ir a Alcázar de San Juan para conocer la famosa  "Casa Escudero. Almacén de la Mancha" tras su recién reapertura. Aunque estaba cerrada de cara al público, David, junto a su padre y hermano, tuvieron la gentileza de mostrárnosla para que pudiésemos observar sin distracciones cada detalle de la restauración y del sinfín de objetos increíbles que nos aguardaban dentro. ¡Muchas gracias,  fue una tarde inolvidable!!!!

Alcázar de San Juan es un pueblo muy bonito y cosmopolita que me sorprendió gratamente, y en una de sus calles más importantes peatonales se encontraba la tienda. En seguida la reconocí, no era una más, era especial, mágica... El corazón me dio un vuelco, veía  las antiguas columnas, los inusuales y maravillosos escaparates, un slogan llamativo y propio de otra época,  pronto podría disfrutar de un increíble y cautivador retroceso en el tiempo. ¡ El gran momento había llegado!




Su espléndida y particular fachada.



Escaparates que evocan dulces momentos de otros tiempos.

Un slogan cautivador y que llamó mi atención al instante, me pareció sencillamente maravilloso. "Compre usted siempre en esta casa seguro de comprar barato y ser bien servido"
Y tras ser recibidos por David, por fin, pudimos conocer la tienda y contemplar su arduo trabajo de estos años, y  era un lugar mágico, tan lleno de cosas bonitas que contemplar, que mis ojos no daban a basto y mi cerebro no asimilaba tanta información que procesar de golpe. Lo primero que dije al entrar fue: "¡Qué bonita!", mi cara se iluminaba y sonreía, mi corazón palpitaba a todo gas y veía que mi viaje al pasado se había hecho realidad. ¡Qué feliz fui!!!!



Era imposible asimilar tantos objetos maravillosos de todo tipo y difíciles de encontrar hoy día y a precios muy asequibles para todos los bolsillos. Seas de la generación que seas, tengas la afición que tengas, seguro que te llevas algo de esta inusual tienda. ¡Ahí puede estar tu tesoroooo!
El mostrador es una obra de ebanistería.

No podía faltar el toque nostálgico de las antiguas máquinas registradoras.





Antiguamente la gente compraba los perfumes a granel, iban con su frasquito y se les rellenaba del deseado, todos eran de "Myrurgia" en distintas fragancias. ¡Qué fascinantes depósitos de cristal!


Hay de todo, juguetes, llaveros, medias, barajas, juegos, sacapuntas, etc.




¡Hasta tenían mi muñequita, Saly de Durpe!



Su slogan publicitario también estaba dentro de la tienda.


Por supuesto, que piqué con cositas a las que no me pude resistir, si bien, estoy segura que me dejé muchas más, porque no pude asimilar tanto tesoro junto y mis ojos iban de un lado al otro de la tienda desorbitados. Pero volveré, y además, siempre puedo comprarles por internet. ¡En este caso, la tecnología de hoy día es una verdadera gozada!


Sí, no me pude resistir a "Manzanita de Toyse", a una maravillosa vajilla, a una plancha de juguete que plancha de verdad, al Microscopio de la Srta. Pérez, a un precioso carrito de la compra de niña. ¡Pero cómo no iba a picar!!!!


Y para envolver tanta belleza, veamos este increíble cortapapel de  papel de regalo:

Y mi visita terminó tras disfrutar de una tarde maravillosa y esperando que os haya gustado la tienda tanto como a mí. ¡David has hecho un trabajo estupendo!


Actualmente está abierta de lunes a viernes por la tarde y los sábados por la mañana.

C/ Emilio Castelar, 32.
Alcázar de San Juan
Ciudad Real






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tu comentario.